Jornada 35, C.D. Tenerife-Albacete. Partido intrascendente para muchos, que ven al conjunto blanquiazul como un equipo desahuciado en la lucha por el ascenso. Un conjunto al que, por fin, no le ha tocado mirar hacia abajo, y que ha de deambular sin pena ni gloria durante las próximas ochos jornadas, ya con miras a la 2008/09.
Buenos números en casa, mediocres fuera de la Isla, la afición ha confiado durante toda la temporada en coger “esa rachita”, esa sucesión de victorias que te coloquen de pleno en la lucha por la zona noble, racha la cual, hasta ahora, no ha llegado, quizá por la falta de valentía lejos de nuestro feudo en los inicios, quizá por el exceso de la misma y la necesidad de victoria en fechas cercanas.
Tal vez ahora, sin la presión del ascenso, ahora que todo se da por perdido, y que se mira “hacia delante”, sea el momento, y, si cumplimos este domingo ante los manchegos, Los Pajaritos puede ser el escenario propicio. Ante un equipo que, aún perdiendo, podría celebrar matemáticamente su ascenso ante nuestro representativo – el segundo equipo castellano-leonés, por cierto, que lo haría en las dos últimas campañas-, nuestro Tenerife puede hacer algo grande. Por eso, el partido ante el Numancia, siempre insistiendo en “con el permiso del Albacete”, será fundamental para el devenir del Tenerife. Quizá ese “sin presión” con el que se llegará a Soria, propicie que los nuestros se presenten con la moral por las nubes y tres puntos en la “buchaca” ante un Sporting Club de Gijón al que habría que recibir como si de una final de Champions se tratase, y que, de salir derrotado del Heliodoro, dejaría la tercera plaza a tiro de piedra para los nuestros. Tal vez, ahí esté “esa rachita” que desde el inicio de liga, la sufrida afición blanquiazul demanda y anhela. Quedan ocho jornadas; 24 puntos y mucho pescado por vender.
Todos, al despertar, hemos retrasado alguna vez nuestros relojes; todos, en algún momento, hemos aprovechado ese “extra” como los cinco minutos más provechosos y felices de nuestro sueño. ¿Por qué no?.
Hemos “dormido” 34 jornadas, soñemos lo que nos queda.
enriquebencomo@zonablanquiazul.com