La actualidad informativa en el ámbito del C.D.Tenerife ha hecho que todos acerquemos nuestras miradas por unos momentos sobre nuestro fútbol base. Noticias como los entrenamientos de los jóvenes llegados del Batuque F.C. o la mediática llegada a pruebas de Josmar Zambrano, sumadas a la intención de la liga de fútbol profesional de crear una liga de filiales, acercan a todos a las categorías del sueño.
Pero... ¿ Son realmente estas categorías las reinas de la formación de futbolistas ?, ¿ Se prepara adecuadamente a nuestros jóvenes en nuestra provincia ?. ¿ Son nuestras instalaciones las mas adecuadas ? ¿ Estan preparados nuestros preparadores ?.
Estas y muchas mas preguntas me hacen dudar de que todos los integrantes del organigrama de la formación de futbolistas tengan claro el objetivo final, que no es otro que el FORMAR adecuadamente a nuestros chavales.
Me resulta duro comprobar como en nuestras categorías base no es oro todo lo que reluce. Hay partes del engranaje que no comprenden el sentido de la evolución de un deportista ( deporte es la palabra clave ) y se presiona a jóvenes o se obvia un correcto desarrollo del joven deportista a nivel personal-técnico-físico-táctico a cambio de un buen resultado en el marcador.
Me siento contento en cuanto al C.D.Tenerife y sus cadenas de filiales se refiere, pues parece que los muebles están en su lugar. Pero no todo el fútbol base de nuestra isla está manejado por el club. Por esos campos de dios uno ve cada cosa que se queda asustado.
El fútbol es un medio y no un fin. El preparador debe educar para que el comportamiento de la persona sea ejemplar tanto a nivel personal, como en el terreno de juego. La calidad del entrenamiento/aprendizaje se relaciona con la calidad de la información que el preparador es capaz de transmitir.
La psicología y preparación del preparador son vitales, y se debe adecuar a las realidades de las personas a quien prepara. Prebenjamin, Benjamin, Alevin, Infantil, Cadete, Juvenil son categorías que responden a realidades personales diferentes. Se debe conocer sus particularidades a nivel de aprendizaje, motricidad, personalidad y carácter. Las lógicas internas de cada edad deben de transformarse en praxis educativas proporcionales a cada momento.
Cobra vital importancia a estas edades la aplicación de la idea del refuerzo positivo. No todo es enseñar adecuadamente las buenas prácticas del juego, a esas edades un correcto desarrollo de la implicación y el incentivo son vitales. El joven debe aprender, pero debe ser feliz aprendiendo y venir a entrenar con ganas e implicación.
Aspectos como la ambición, lucha, competitividad, DEBEN SIEMPRE ESTAR SUJETOS A NUESTROS VALORES, y no al revés.
Con todo, el correcto desarrollo por parte de los preparadores no es mas que un 50% del proceso. La otra parte importante se encuentra en el propio ámbito familiar del joven deportista. Me duele en demasía ver como se utiliza a los jóvenes como herramientas para cubrir egos personales. Hay entrenadores que solo piensan en ganar, pero es que hay padres que solo piensan en que mi hijo tiene que jugar, ser el mejor y marcar, cueste lo que cueste.... y si el entrenador no lo pone.... es un batata.
Todo este mecanismo debe ser aderezado con unas instalaciones en condiciones. En ese aspecto se ha mejorado mucho en nuestra isla gracias a la inversión de instituciones como ayuntamientos o cabildo para dotar de mejores lugares para la formación.
De nada sirve hacer ligas de filiales, mejorar instalaciones o tener muchos equipos, si el germen de la preparación y correcto progreso ( los chavales ) no se cuida adecuadamente.
Prefiero tener 10 preparadores con las ideas claras y bien formados entrenando a chavales en campos de arena y cemento.... que a 10 botarates con las instalaciones de Milanello.
jesusdeleon@zonablanquiazul.com