De todos es sabido que Tenerife no es una plaza facil para plantear un proyecto futbolístico que sea aceptado y camine con solvencia. El ambiente que rodea al C.D.Tenerife en su entorno social es de los mas devoradores que se pueden imaginar y los pases de facturas son la nota común en el devenir diario del aficionado blanquiazul.
El que venga a Tenerife debe de estar preparado para encajar todo tipo de críticas y salir adelante con todas las de la ley. En Tenerife no hay tolerancia a un mal rendimiento, como seas futbolista y tengas un mal año o no rindas como la gente quiere.... prepárate. Arruabarrena, Raul Sánchez, Andrés Santos, Raul Navas y muchos jugadores mas ya saben lo duro que se saborea el vestir la casaca blanquiazul.
El C.D.Tenerife debe ser el único equipo del mundo donde absolutamente todos sus futbolistas deben rendir bien o ser superhombres que no pueden tener un mal año..... Aqui no cuenta llegar a "coste cero" o milongas de ningún tipo. Aqui no importa si eres buen chico, si entrenas como el que mas o si dejas todo tu sueldo en casa... O rindes normalmente desde el primer día o te llevarás palos y mas palos cada vez que pises el césped. Es un ambiente enrarecido, y todo aquel que tenga en mente fichar por el Tenerife y vestir la casaca blanquiazul debe saber a lo que se enfrenta.
Santiago Llorente tiene una dura papeleta en esta nueva etapa como blanquiazul a la que nunca se había enfrentado. Y es el "queme" del entorno. Su primera etapa como director deportivo en la Isla fue en un equipo acostumbrado a las medianías del fútbol nacional, donde toda apuesta parecía ser bien recibida ya que hasta el mas optimista pensaba que el Tenerife era un equipo pequeño que tarde o temprano caería de nuevo en segunda división. Vivíamos el día a día con ganas de disfrutar lo que fuera y durara lo que durara la aventura de la primera división, ignorando todo lo bueno que nos podría venir.
Su segunda etapa fue con un equipo que acababa de descender, pero que aun tenía en plantilla elementos que con buenos refuerzos ( como así sucedió ) podría volver a la senda de la primera categoría. La afición estaba desengañada y triste por el descenso, pero ni mucho menos había un ambiente tan "quemado" como hoy día.
El Tenerife de hoy, es un tenerife hastiado, un ambiente de exigencia contínua por los malos años pasados donde la miseria y la racanería futbolística que casi nos manda a 2ªb nos hace rebelarnos, y pedir exigencia máxima para todo lo que pueda venir. La frase de "no mas pufos" se escucha con mucha frecuencia en los diferentes foros del aficionado blanquiazul y todo es mirado con lupa.
Además, si ya de por si el queme es alto y la exigencia máxima por parte de los desengañados aficionados blanquiazules, se suma el hecho de que desde el propio club se han encargado de calentar la papa a mas no poder, anunciando que el año que viene se cumple el tercer año del proyecto y que el Tenerife 2008/2009 debe ser aspirante claro al ascenso. Eso en otro lugar podría ser una bendición, pero en nuestro entorno blanquiazul es una bomba de relojería.
En pleno mes de Junio ya estamos viendo que cualquiera que sea el nombre arrojado por los medios de posibles aspirantes a venir a la isla a engrosar la plantilla, desde la afición se escucha un "no me gusta", " es un tornillo ", "¿ Este es el proyecto de ascenso ?, " ¿ Y ese que ha hecho ? etc,etc,etc.... Los aficionados debemos de hacer autocrítica también. Aqui o aparecen nombres de jugadores que ni algunos equipos de primera podrían fichar.... o ya todo es malo y está podrido. Nada aprendimos del pasado y de años donde fichando auténticos desconocidos se lograron 2 ascensos a primera. ( del primero no hablo puesto que no lo viví ) .
En esta isla gusta mucho evaluar "antes de" para en caso de salir mal una cosa ir por la vida de..." yo ya lo dije..." pero en caso de salir bien ignorarlas y fijarnos en otras que hayan salido mal para despotricar sobre ellas. Es como si disfrutáramos destripando lo malo... Nadie se fija en lo bueno que se pueda haber hecho, todo es malo y somos los peores....
O Llorente tiene un porcentaje de acierto del 300%, o volveremos a vivir pataletas de niño en el Heliodoro con insultos a nuestros jugadores, silbidos en rondas de calentamiento en banda y desánimo contínuo. Y lo peligroso de esto es que se debe de ir bien desde la jornada 1.
Lo malo de lo alto que se pone el listón, es que el golpe de la caida puede ser muy duro y sangrante.