Han comenzado los Play Off, objetivo por el que decenas de equipos luchan durante meses ya está aquí. Ahora no existe posibilidad de revancha pues el que gane 2 partidos continúa vivo mientras el derrotado tendrá que esperar otro largo año para volver a plantarse en estas alturas de competición: Comienza la hora de la verdad en la LEB.
En el Santiago Martín se daban cita quinto y sexto de la tabla respectivamente, en una eliminatoria según palabras de Rafa Sanz “plagada de incertidumbres”. Pensar que el Tenerife Rural derrotaría fácilmente tal y como hizo (por 2 veces) en liga regular era demasiado “tópico”.
Tras el salto inicial el equipo local (auspiciado por los cerca de 3000 asistentes al pabellón lagunero) enarboló la bandera del baloncesto espectáculo; contraataques relámpagos, posesiones cortas y acierto en el tiro propiciaron que los del técnico cordobés impusiera un parcial de 12 – 3 a falta de 6:38 para final del cuarto.
Las penetraciones de Barbour estaban destrozando la defensa de un equipo, el catalán, que se esforzaba en demasía en parar al de Kentucky, propiciando así que Edu Sánchez gozara de tiros fáciles de cara al aro.
La dirección de juego de Lleida no estaba funcionando teniendo que ser sustituido Brian Jones por Jaume Comas, cambio que insufló aire fresco al quinteto visitante permitiendo llegar al final de los primeros 10 minutos con un escandaloso 28 – 12 en el luminoso.
En el segundo cuarto el ímpetu local continuó a pesar de la baja de Fotios Lampropoulos tras cometer su segunda falta personal. Su sustituto fue Diego Guatia , jugador el argentino, que en conjunción con el resto de hombres exteriores propiciaron un festival de triples que elevaron las diferencias en el marcador hasta el 40 – 15 que obligó a Edu Torres a pedir tiempo muerto.
El tiempo de receso funcionó (parcial de 1 – 10 para los visitantes) de tal forma que Lleida empezaba a carburar, demostrando el porqué de su sexto puesto a final de la Liga regular (45 – 40 al descanso). En defensa el técnico visitante estaba aprovechando la ventaja física de su base (Brian Jones, ya de vuelta en cancha) sobre un Edu Sánchez que acabó saboreando el parquet un par de veces, mientras que en ataque la reacción de los ilerdenses tenía nombre y apellido: Leo Mainoldi: El pívot italoargentino estaba “On fire” desde la línea de 6.25, sobretodo desde las esquinas donde el ex del Tau se sentía en su “ambiente natural”.
Después del merecido descanso los quintetos volvieron a la cancha decididos a luchar hasta el final por la victoria. Lleida salió con un plus al ver el empate al alcance de la mano, igualdad que alcanzaría transcurridos 2 minutos de periodo (47 – 47) desde la línea de 6.25.
Los minutos se sucedían y el empate seguía en el electrónico: 52 – 52, 54 – 54, 57 – 57… la tabla clasificatoria no mentía, la igualdad entre los dos rivales era enorme.
Esta paridad solo desapareció cuando Edu Sánchez de 3 y un posterior mate de Barbour en transición permitían llegar al final del cuarto con cierta ventaja (68 – 62).
El ultimo cuarto comenzaba en las filas del Tenerife Rural con una importante baja, Fotios se quedaba en el banquillo tras cometer la cuarta falta personal. Desde ese momento los árbitros se ciñeron especialmente en contra de los locales que a pesar de las trabas de los jueces de la contienda se ponían con una ventaja cómoda de 8 puntos a mitad del periodo (76 – 68).
Lleida seguía jugando a lo suyo: “Balones a Mainoldi”, táctica que funcionaba propiciando que los de Edu Torres se siguieran acercando. Aún así las sensaciones denotaban un partido controlado para los intereses locales… hasta que el árbitro principal pitó una más que discutible falta antideportiva de Llompat sobre el base visitante, acción que los leridanos aprovecharían consiguiendo sumar 5 puntos (82 – 81).
Desde esa controvertida acción el signo del partido cambió: Lleida dominaba y otra falta de Hettsheimeier sobre Gimel Lewis era convenientemente obviada por los trencillas dando la ventaja a los visitantes 84 – 85.
Tras diversos tiros desde los 4.60 se llegaba al final con un apretado 86 – 89 a falta de 7:2 segundos, la jugada resultante desde la mente de Rafa Sanz era un triple, pero transcribir esa idea a la práctica resultó en un estrepitoso fracaso: El triple sobre la bocina de Edu Sánchez ni tocaba aro.
Tras esta dolorosa derrota los pupilos de Rafa Sanz deberán viajar a tierras catalanas con el objetivo de ganar y volver el próximo martes al Santiago Martín. Los 2 equipos están en el mismo escalón, pero si los chicos entrenados por el técnico cordobés mejoran en defensa y anulan a Mainoldi (28 puntos, 34 de valoración)… nos volveremos a ver el próximo martes.
( Imágenes del partido por Televisión Canaria )